No son ratas de alcantarilla
Las sociedades del siglo XXI deberían revisar si persisten en dar la espalda a la mayor crisis humanitaria que se vive por los refugiados en Europa o apuestan por la solidaridad. Estos días, más que nunca se necesita cambiar el discurso intolerante, xenófobo y prejuicioso de quienes intentan vender por intereses económicos, políticos o sociales un mensaje discriminatorio y completamente inhumano. Solo hay que ver y escuchar cada día las ocurrencias de Mr. Trump; seudo político millonario y racista que intenta convencernos de un mundo “blanco y sin inmigrantes”. Primero habría que borrar de la faz de la tierra la miseria, la exclusión y la pobreza de los millones de ciudadanos en el planeta. Trump quiere ganar la casa blanca a costa del miedo y la alevosía. Busca la confrontación y el voto fácil en los Estados Unidos. Lo peor es que haya mucha gente que se lo cree. Las encuestas lo señalan como posible candidato oficial del partido Republicano de ...